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El Flow Cognitivo, sería en cierta forma lo contrario a lo que es la Defusión Cognitiva, tratada en éste artículo anterior. Éste pretende distanciarse de los objetos mentales internos, para poder ser gestionados y no reaccionar mecánicamente ante ellos. En cambio, el Flow Cognitivo, es precisamente lo contrario, un estado de fusión con lo que se realice o perciba, exteriormente..

Se produce de forma natural en toda actividad en la que dispongamos de talento. En toda práctica en la que no esté presente el esfuerzo psicológico, como por ejemplo, el juego. En la que existe nula o apenas actividad argumentativa. Muchas veces son estados de concentración multi-dinámica, ya que diversas habilidades pueden integrarse con fluidez. Es un estado de concentración aún más profundo que el conocido por todos, en donde generalmente solo una actividad es protagonista.
Cuando estamos concentrados, estamos psicológicamente distribuidos, sin localización aparente, en el campo de cognición, en todos los aspectos que forman parte de nuestro presente sensorial. No existe un sujeto que juzgue la actividad. Solo existe el proceso en sí. Y si existe algún tipo de actividad interna, pensamiento deductivo o argumentativo, éste está claramente vinculado a la actividad misma, y no interfiere en el proceso.
Como comprobarán, la explicación teórica es más compleja que su propia experiencia.
Vayamos a los ejemplos.

Si usted práctica deporte asiduamente entrará en ese estado de forma fácil. Notará como la percepción del tiempo desaparece mientras realiza la actividad. Y si el deporte exige tener en cuenta varios elementos, como por ejemplo, un deporte de equipo, usted comprobará que no reflexionará sobre ellos, sino que actúa en base a intuiciones.

Elijamos el fútbol para nuestro ejemplo:

Jugador de futbol pasando un balon

Supongamos que usted es el creador de juego de su equipo.
Veamos algunos aspectos que tiene que ser consciente:

  • Del espacio del campo de fútbol, sus dimensiones y distancias
  • De la posición de sus compañeros de juego
  • De las posiciones de sus contrincantes.
  • Debe de saber donde está el balón en su pies sin mirarlo apenas.
  • Debe de driblar cuando debe driblar, sin pensar.
  • Debe de disparar cuando vea la oportunidad sin pensar
  • Debe de intuir los movimientos de sus compañeros para romper las lineas
  • Debe de inducir los pases sin apenas gestos.
  • Debe de anticiparse a la trayectoria del balón para interceptarlo o rematarlo
  • Debe aislarse de distracciones y provocaciones por parte del público y contrincantes.

Evidentemente, quien no disponga de ésta habilidad no podrá realizar todo esto. Seremos torpes, lentos y predecibles.
Por ello, éste flow cognitivo solo aparece en aquello que ya dispongamos de una habilidad o habilidades integradas. Mientras estemos en proceso de aprendizaje, salvo que dispongamos talento en ello, no acontecerá éste estado cognitivo.

Continuemos analizando la actividad cognitiva de un jugador de futbol:
Distribuye su atención sobre el campo, posición de los jugadores, propios y contrarios, situación del balón y movimientos físicos, sin estar en realidad “parado” en ningún sitio.
No está percibiendo desde una parte de su estado cognitivo.
Está distribuido en la totalidad del campo.

Para alcanzar este estado debemos proyectarnos a la fuente de la percepción. Ya sea: la distancia del campo, posición de los jugadores, su movimiento, mi posición relativa, y en general, toda la información necearía para la efectiva acción del juego del futbol.
Por tanto, en el sentido psicológico, el sujeto fijado y separado cognitivamente de los objetos que percibe, desaparece.
Uno no está, está el fútbol.

Si se realiza correctamente, somos espectadores de una magia cognitiva extremadamente bella y desestresante.
Ya que los principales problemas que tenemos en nuestra vida psicológica, son precisamente las cargas emocionales de ése sujeto psicológico que desaparece en el estado de flow.

Por ese motivo, a los jóvenes adolescentes les encanta los deportes en los que se induce de forma natural éste estado. Se trata de un descanso de sus problemas y conflictos con padres y sociedad.

Adolescente en un Skate

En estas actividades, como la del Skate uno no puede estar pensando en lo que ha de hacer, tiene, obligatoriamente que fluir en aquello que realiza, o en caso contrario, caerse.
Así, toda actividad que evoque éste flow, es un puente de evasión y desconexión de los problemas diarios.

Se comprenderá que uno no puede llegar a ese estado si no tiene recursos interiorizados. Solamente en la época de aprendizaje existe esfuerzo psicológico, o en todo cas, si existen expectativas con el resultado de nuestra actividad. De hecho, enfadarnos con nosotros mismos o desear demasiado el fruto de que pueda disponer nuestra acción, será siempre contraproducente para la efectiva acción.
El proceso de pensamiento entorpece enormemente la actividad de flow, salvo, como hemos indicado anteriormente, el proceso de pensamiento forme parte de la actividad en sí.

¿CÓMO SE PROYECTA LA ATENCIÓN?

Vamos a intentar usar otro ejemplo, más cotidiano, para intentar mostrar como se proyecta la atención a la fuente de la percepción.
No debemos percibir desde el cuerpo, desde la cabeza. Nuestra atención debe de estar “encima de la cosa exterior”. Escuchar desde las orejas, por ejemplo, fragmenta la percepción, entre el sonido y su fuente, convirtiendo en ineficiente a la acción misma.
Debemos tener la atención esparcida por todo el campo para integrar todos los elementos que formen parte del mismo.
Veamos un ejemplo.

Cuando jugamos al futbolín, existen dos tipos de jugadores.
Quienes persiguen la pelota, y se quejan todo el rato porque llegan siempre tarde, y quienes se concentran en partes o en la totalidad del campo.
Se comprenderá que la pelota va tan rápida que es imposible perseguirla con la vista. Ésta no puede ser la estrategia.
El buen jugador, distribuye su atención en la zona en donde está la pelota.
Supongamos que yo soy el portero, y la pelota está en el cancerbero contrario. En vez de mirar a la pelota, y marearme con los juegos de despiste que hace mi rival, mi atención estará extendida en todo el campo, sincronizada con mis movimientos en mi propia portería, y así, intuir la posible trayectoria de la pelota.

futbolin

En este sentido, yo no sé lo que voy hacer ni donde me voy a colocar. Pero la realidad es ¡que no me hace falta! Mi cerebro ha acumulado infinidad de partidas y probabilidades de trayectorias en ellas, y es él, el que sabe lo que hay que hacer, no yo.

Es interesante comprobar como toda esa información no se recuerda. Está integrada en mi cerebro, y se reconoce instantáneamente en la situación sin que yo tenga que hacer nada, salvo pretender distribuir mi atención, de forma continua y constante sobre el campo.

Para terminar esta sección, les recordaré una imagen.

Michel tocando las partes de Valderrama en un partido de futlbol

Cuando Michel consigue que Valderrama baje la cabeza, le rompe el estado de flow. Si a éste jugador le cuesta entrar en este estado unos diez minutos, por ejemplo, hemos sacado “virtualmente” del campo a un gran rival durante un tiempo muy importante.

Ahora entenderán porque en este deporte se suele usar la provocación para desconcentrar al rival y porqué los entrenadores de todo el mundo, intentan inducir a los jugadores que su atención esté absolutamente entregada al juego, o por el contrario, pretender sacar de él al contrario.

El estado de flow se alcanza cuando estamos distribuidos por el campo cognitivo un tiempo determinado. Dependerá, como no, de la habilidad que dispongamos para concentrarnos la medida del mismo. Y ésta medida, establecerá el tiempo necesario para entrar en estado de flow más rapido que los demás. No se decide por voluntad, se trata de otra habilidad humana.

LA APETENCIA DE FRUTO INHIBE EL FLOW

En el mundo del Coaching uno de los trabajos más lucrativos es hacer recuperar la concentración y efectividad a un jugador de fútbol. Cuando un delantero está en sequía, por ejemplo, no solo es una gran perdida de dinero para su equipo, sino que además, el jugador se devalúa muy rápidamente. Es vital entonces recuperarlo. La realidad, es que es muy fácil de lograr. Lo que realmente difícil, es “hacerlo ver“. El jugador está obsesionado con el gol y éste es el principal problema.
¿Cómo conseguir que deje de estarlo para que empiece a ser el jugador que era?

El desear demasiado algo es igual que necesitarlo, por lo que el cuerpo se coloca en un estado de tensión física y perceptiva. Est evita el estado de flow, que es paradójicamente, el estado de consumo energético más bajo, cognitivamente hablando. En ese sentido, cuando vemos gesticular y cabrearse a un jugador, comprobamos que empieza a querer ser el, quien mete los goles. La actividad mental aumenta, con la correspondiente perdida de energía y reflejos. Mal vamos entonces.
Y aunque físicamente, es el jugador quien marca los goles, cognitivamente hablando, jamás lo ha hecho. Ha sido su habilidad interiorizada. ¿Cómo poder hacer ver a un ego desmesurado que debe apartarse para que salga el fútbol que le ha dado tantas glorias?

EL ARTE DEL TIRO CON ARCO

La filosofía oriental cognitiva, conoce muy bien éste estado del flow cognitivo desde hace milenios. En el taoísmo, es conocido como Wei Wu Wei, que significa “Hacer sin hacer“. Es decir, actuar sin sujeto psicológico en la cognición.
En las enseñanzas del budismo-chan e Hinduistas, que traten las enseñanzas desde una perspectiva cognitiva, no religiosa, llaman a éste tipo de acciones sin sujeto en la cognición como acción Dharmica.
La acción kármica, en contraposición a la anterior, es aquella en la que existe un deseo en conseguir un beneficio con la actividad que se realicees decir, el sujeto cognitivo se apropia de ella. Y esto, más allá del valor moral, es un impedimento cognitivo para realizar la actividad de la forma más correcta.

Así, se dice, en el tiro con arco Zen:
“La postura correcta y la lentitud de las acciones tienen por objeto armonizar al arquero con todo el proceso del tiro. El arquero, su mente, el arco, la flecha y la diana deben ser una sola y misma cosa.”
Fuente Zensevilla.

¿Una única cosa? ¿Qué sentido tiene eso? La única cosa que tiene que haber en nuestra cognición es un único campo total, no estar nosotros en una parte de la cognición, y el mundo, con su diana y el arco, en otra parte de la misma.
Está cognición fragmentada, tan habitual en el ser humano común, es la que evita que realicemos las acciones de la forma más correcta, siempre desde una perspectiva cognitiva, no moral. “Saltamos dentro, saltamos fuera” como un mono histérico. Nos fijamos en una parte del campo, luego en otra, y así perdemos toda continuidad atencional que pueda inducir la concentración.
La atención se estabiliza si ésta es continua.
No debe saltar cada ciertos segundos, de un objeto exterior a uno interior, como un mono borracho.

NO ME GUSTA EL FÚTBOL NI EL TIRO CON EL ARCO

Podemos fluir en todo aquello que dispongamos de talento o habilidades interiorizadas.
Todas las artes, deportes, trabajos y demás aficiones, que ya estén asimiladas. Si no es así, primero deberemos aprender, hasta que llegue ese día mágico en el que el flow acontece.
Hasta entonces, paciencia, y concentración en el proceso de aprendizaje.

Daremos una pequeña práctica para que cualquiera pueda percibir éste estado. 
Todos somos talentosos en el caminar…. …¿O no?

Caballero paseando con un perro

Vamos a integrar de alguna forma los elementos que conformen el espacio cognitivo que existe en un paseo. Vamos a intentar llegar a una experiencia multi-disciplinar cognitiva.
Primeramente, debemos saber qué elementos solemos atender separados y que, con ésta práctica, pretenderemos integrar conjuntamente. Los sentidos son como instrumentos musicales y nosotros su director. Usaremos entonces la metáfora de la orquesta sinfónica.

Orquesta sinfónica

En un concierto o disco, podemos atender a los violines, a los vientos, o si ya conocemos la pieza, a toda la orquesta en su conjunto.
De forma análoga podemos atender al sonido, al espacio, al movimiento, o a toda la percepción de forma integra.

Volvamos a nuestro paseo.
Primeramente proyéctense en las fuentes de sonido.
Son 360 grados en los que usted, debe de percibirlos no desde el centro que su cabeza es, sino que debe de “ir”, proyectar su atención, a la fuente del mismo sonido.
Al cabo de un tiempo sin determinar, verá como se agudizará su oído y simétricamente la de los otros sentidos.
Estabilice su atención en la proyección a las fuentes de sonido. Cuando sea ésta tan estable que parezca que no se pueda perder, cuando note una brillantez y viveza en su percepción, haga lo mismo a todo aquello que tenga movimiento. Por simetría también se proyectará en el espacio que usted pueda percibir. Así, su paseo, será una experiencia integradora enormemente relajante.
Notará el ritmo de la existencia: La danza de Shiva.

CONCLUYENDO

Usted podrá fluir con cualquier cosa en la que no exista un deseo por parte de su ego en ser el propietario de la acción. Cada vez que exista preocupación o necesidad en lo que tenga que hacer, aparecerá su historia personal como muro, con su imagen emocional como protagonista, y estará en medio de lo que tiene que hacer entorpeciendo su fluir.
Comprenda que usted nunca hace nada, cuando hace las cosas bien. 
Comprenda la bendición y descanso que es, que usted desaparezca en lo que perciba o haga.

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